Lanzamiento de un grupo de trabajo para la prevención local de la radicalización violenta en L’Hospitalet de Llobregat

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Más de 50 actores locales se reunieron, en el marco del proyecto LIAISE 2, para iniciar un ejercicio de reflexión en torno a la futura realización de un plan de acción preventivo contra la radicalización violenta en la ciudad catalana.

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L’Hospitalet de Llobregat, España, febrero 2017 – “Las ciudades más seguras no son las más coercitivas sino las que son socialmente más inclusivas y tienen unos ciudadanos más comprometidos.” Con esta declaración, la Directora del Área de Seguridad, Convivencia y Civismo de la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat, Teresa Carrasco López, dio comienzo a la primera jornada de trabajo organizada por esta ciudad sobre la radicalización violenta y su prevención local, el 14 de febrero.

“No sabemos si tenemos un problema en L’Hospitalet, pero eso no nos impide movilizarnos y anticiparnos a posibles futuros eventos.” Oscar Negredo Carrillo, Coordinador del Servicio de Mediación

Organizada en el marco del proyecto LIAISE 2* (Local Institutions Against Extremism/Instituciones Locales frente al Extremismo), esta jornada reunió a más de 50 representantes de diferentes ámbitos locales, tanto a nivel de la administración como de la esfera asociativa. Representantes de familias, escuelas, colectivos religiosos musulmanes, servicios sociales, el servicio de mediación, la policía local, pero también representantes del Departamento de Interior y de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña se citaron para iniciar un ejercicio de reflexión en torno a la temática de la radicalización violenta y su prevención a nivel local con miras a la realización de un plan local de acción transversal.

Así pues, y mediante el intercambio entre los diferentes ponentes y asistentes durante esta jornada, la ciudad de L’Hospitalet formalizó su compromiso político en materia de prevención frente a este fenómeno. “No sabemos si tenemos un problema en l’Hospitalet, pero eso no nos impide movilizarnos y anticiparnos a posibles futuros eventos,” afirmó Oscar Negredo Carrillo, Coordinador del Servicio de Mediación, resaltando el carácter innovador y preventivo de la iniciativa.

Carola García-Calvo, investigadora del Real Instituto Elcano, presentó las características principales de los fenómenos de radicalización en España. Entre las diversas aclaraciones que presentó en torno a este fenómeno, en especial con respecto a los lugares más comunes de radicalización violenta y la sobredimensión mayoritariamente atribuida a Internet en estos procesos, también subrayó el carácter esencial del enfoque local para prevenir este fenómeno. Así pues, reconoció la importancia de reunir a actores de primera línea como los presentes durante la jornada “por ser transmisores primordiales de valores y primer nivel de alerta a la hora de identificar eventuales problemas de radicalización individual o colectiva”.

Mohamed El Ghaidouni, Presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña, ofreció a los asistentes una presentación de la comunidad musulmana en la Comunidad Autónoma, así como de la necesidad de superar la estigmatización del colectivo musulmán y de cómo trabajar para impedirlo a través del reconocimiento del mismo en la sociedad. Del mismo modo, su intervención sirvió para resaltar la necesidad de implicar a otras instancias de acción local, más allá de la propia administración, promoviendo la “implicación de las comunidades y sobre todo del tejido asociativo que trabajan con las personas en riesgo de caer en un proceso de radicalización.”

Por otro lado, y dado que uno de los actores que se prevé que participe en este grupo de trabajo es la Generalitat de Cataluña, un representante de los Mossos d’Esquadra presentó el protocolo vigente de detección y prevención usado por la policía y las escuelas a nivel local, conocido como Procedimientos de Detección de Radicalización Islamista (PRODERAI). Dicha presentación sirvió para sensibilizar a los asistentes sobre la utilidad de los indicadores de radicalización, así como de sus límites en términos de aplicación. “Un indicador no sirve para establecer conclusiones fehacientes sobre un individuo. Se trata de analizar un conjunto de indicadores, dentro de un contexto y nivel de análisis determinado que varía según la persona,” dijo el representante de la policía de Cataluña. Destacó también el carácter incipiente de este tipo de instrumentos de detección, la dificultad de evaluar su eficiencia, así como la importancia de no delegar el uso de dichos indicadores a personas no formadas.

“La colaboración entre niveles de gobierno fue esencial en la prevención de la violencia entre bandas. Este tipo de canales de cooperación deben volver a usarse para combatir la radicalización.” Lluis Paradell, Generalitat de Cataluña

Al final de la jornada, los asistentes pudieron intercambiar sobre casos prácticos provenientes de la ciudad belga de Moleenbeck, cuyo responsable del plan de prevención de la radicalización asistió a la jornada. Durante su intervención, Oliver Vanderhaeghen presentó los diferentes mecanismos de prevención de la ciudad, así como una serie de casos reales para ilustrar los modos de intervención llevados a cabo para cada uno. Los asistentes pudieron hacer  preguntas prácticas y cotejarlos con situaciones reales de su trabajo diario. Resultó de gran interés para los participantes la labor llevada a cabo en la ciudad belga con actores no institucionales tales como las familias o miembros cercanos de las personas presuntamente radicalizadas, coincidiendo con El Ghaidouni en la necesidad de reconocimiento y trato equitativo del colectivo musulmán.

Varios de los asistentes, en especial aquellos provenientes de la administración pública, pusieron de manifiesto la necesidad de movilizar recursos ya existentes en materia de prevención en el marco de esta incipiente iniciativa, así como la importancia de garantizar una coordinación entre los diferentes niveles de gobierno implicados en ésta.

En este sentido, cabe resaltar la exitosa experiencia del dispositivo que la ciudad de L’Hospitalet de Llobregat llevó a cabo en coordinación con la Generalitat de Cataluña a principio de los años 2000 para hacer frente al incremento de la violencia relacionada con los denominados Nuevos Grupos Juveniles Organizados y Violentos (NGJOV). Tal y como lo subrayó Lluis Paradell, Inspector de la Comisaría General de Información de la Generalitat, “la colaboración entre los distintos niveles de gobierno es esencial, y así quedó demostrado en la prevención de la violencia entre bandas. Este tipo de canales de cooperación deben volver a usarse para combatir la radicalización”.

José Antonio García-Calvillo, Técnico Asesor del Área de Seguridad, Convivencia y Civismo de L’Hospitalet, señaló que esta reunión no constituyó “una jornada puntual de formación, sino el inicio de un trabajo a largo plazo para nuestra ciudad junto a Efus. Queremos saber cuáles son nuestras necesidades en materia de prevención de la radicalización violenta y decidir cómo podemos actuar desde la posición privilegiada que nos otorga nuestra proximidad al ciudadano.” Una visión también defendida por Teresa Carrasco quien afirmó negarse a “aceptar ese ejercicio de cobardía de esperar a la aparición de los problemas para actuar”.

*LIAISE 2 es la continuación del proyecto LIAISE finalizado en 2016 y a través del cual se publicó Prevenir y combatir la radicalización a nivel local